domingo, 20 de septiembre de 2009

Lucid Dream

Un joven paranoiquea desconsolado en la azotea de su casa. No solo por la magnitud de su tragedia interior ni porque se encuentre acelerado por algún alucinógeno. Lo hace porque es un enfermo e inquebrantable sentimental. Su soledad la distrae con unos cigarrilos y con la gracia de el poder sentir y dejarse poseer por el ‘Paradiso Azul’.Porque esto si le es real, no le cuesta nada.Le pertenece.Es un regalo celestial propinado por los dioses mas inspirados y generosos.El 'Paradiso Azul' es el espacio ideal para pensar -y tentar- una posible solucíon a su desgracia, al fin de sus temores, al encuentro de su fé.‘El Paradiso Azul’ es un lapso de tres o cinco o minutos antes y cinco o siete minutos después de cuando encienden las luces eléctricas en los cielos y calles.Es un momento ideal para viajar por todos los rincones de nuestra acongojada alma, el ‘Paradiso Azul’ es una terapia sin suerte que el jóven inventó.
El joven, ensimismado en su pensamiento, se recuesta sobre un viejo sofá de cuero, prende el último cigarrillo y se deja envolver por la psicodelia. Bellos y luminosos colores, un manto azulado que poco a poco lo cubre todo y poco a poco desaparece se apropian de él.Sin darse cuenta, el joven, cae a un espacio nuevo, a la telaraña de sus pensamientos, a su nostalgia, a sus recuerdos y se adormece.
El muchacho y su mente deambulan por lugares ya visitados.Su mente bullía historias e imagenes entrañables y cinematográficamente perfectas.De un momento a otro, el joven se siente como alma que lleva el diablo, explota de rabia consigo mismo porque recuerda la ausencia del mejor cómplice de sueños lúcidos que alguien pueda tener, y se lamenta por poseer los adentros que posee.Afortunadamente no puede dejar de recordar esos viajes por la fantasía que ambos hicieron sin medir nunca el tiempo, esas extensas travesías sobre la furia de los temporales, y no puede evitar sentirse bien.Una felicidad dulce, tranquila, melancólica lo invade.Y de alguna manera piensa -o sospecha o cree- que por la vida misma y las encrucijadas del camino, el azar los juntará nuevamente e incansables marcharán por plácidos senderos hasta el final de la aventura, donde los sueños no estorban, ni la amistad se enfría...Luego despertó.

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